Las ONG se encuentran en una posición única para canalizar el talento de jóvenes profesionales en un momento en que las empresas reducen la incorporación de becarios y estudiantes en práctica, gracias a la automatización de tareas por herramientas de IA como ChatGPT.

Este artículo profundiza en cómo las ONG pueden transformar este desafío en una oportunidad, ofreciendo a los jóvenes experiencias profesionales enriquecedoras y roles valiosos que las máquinas no pueden replicar.

Abordamos la forma en que las ONG pueden absorber y beneficiarse del flujo de estudiantes que buscan prácticas, potenciando su impacto social y brindando a estos jóvenes un camino para desarrollar y aplicar sus habilidades en un entorno real y comprometido.

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Oportunidad para que las ONG

Las organizaciones no gubernamentales (ONG) constituyen un pilar fundamental en la construcción de una sociedad más justa y solidaria. Estas entidades han confiado tradicionalmente en la energía y la dedicación de voluntarios y becarios para impulsar sus iniciativas.

Ahora bien, el avance de la inteligencia artificial (IA) plantea un cambio de paradigma.

Herramientas como ChatGPT están comenzando a desempeñar funciones que previamente requerían la intervención humana, especialmente en tareas repetitivas y administrativas, muchas de ellas realizadas por voluntarios y voluntarias de ONG.

Frente a este escenario, la sinergia entre voluntarios y ONG puede redefinirse y fortalecerse en el contexto de la emergente presencia de la IA, resaltando cómo la colaboración entre ambos puede evolucionar para beneficio mutuo.

Oportunidad para los voluntarios

La integración de la IA en las operaciones diarias de las ONG libera a los colaboradores humanos de las cargas administrativas, abriendo un espacio para que los voluntarios y becarios se involucren en tareas más enriquecedoras.

Para los jóvenes, esto representa una oportunidad única para sumergirse en el mundo profesional a través de experiencias que priorizan el desarrollo de habilidades críticas, el pensamiento estratégico y la creatividad.

Las ONG, al ofrecer estas experiencias, no solo contribuyen al crecimiento personal y profesional de los voluntarios, sino que también se benefician de perspectivas innovadoras y dinámicas que pueden impulsar su labor a nuevos horizontes.

Al fomentar un entorno donde los jóvenes pueden asumir responsabilidades significativas, las ONG no solo ayudan a formar a la próxima generación de líderes sociales, sino que también construyen equipos más robustos y versátiles.

La coexistencia de la IA y el trabajo voluntario presenta un futuro lleno de posibilidades. Podemos imaginar una nueva era de voluntariado en la que la IA asuma las tareas rutinarias, mientras que los humanos se enfoquen en las áreas donde la empatía, la creatividad y la interacción humana son irremplazables.

Las ONG pueden rediseñar los roles de voluntarios y becarios para centrarse más en el trabajo de campo, la interacción con la comunidad y las estrategias de innovación social.

Voluntarios y ONG: ¿Quién necesita a quién?

La coexistencia de la IA y el trabajo voluntario presenta un futuro lleno de posibilidades.

Podemos imaginar una nueva era de voluntariado en la que la IA asuma las tareas rutinarias, mientras que los humanos se enfoquen en las áreas donde la empatía, la creatividad y la interacción humana son irremplazables. Las ONG pueden rediseñar los roles de voluntarios y becarios para centrarse más en el trabajo de campo, la interacción con la comunidad y las estrategias de innovación social.

Una posible estrategia para las ONG sería implementar programas de mentoría en los que los voluntarios más experimentados guíen a los más jóvenes, aprovechando la IA para gestionar y personalizar estas experiencias. Además, podrían organizar hackathons sociales donde los voluntarios utilicen la IA para resolver problemas complejos, fomentando así un ambiente de aprendizaje colaborativo y pensamiento crítico.

Como reflexión final, invito a considerar cómo la IA podría no solo coexistir sino también potenciar el trabajo voluntario.

¿Podemos imaginar un modelo de ONG donde la IA y los voluntarios trabajen mano a mano para maximizar el impacto social?

¿Cómo podríamos asegurarnos de que la transición hacia la adopción de la IA sea inclusiva y beneficie a todos los actores involucrados?

Te toca a ti responder a estas preguntas.

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